La pipa de Monterrey

Angelito siempre fue muy lindo, desde chico las nenas lo veían grande y quedaban obnubiladas. Ya a los 10 años muchas chicas, aún mayores le hacían propuestas que vamos a calificar como  indecentes. En la adolescencia ya su inteligencia asombraba a los docentes y las chicas más intelectuales lo buscaban en las bibliotecas. Pero hoy no queremos centrarnos en nada de eso, pero es importante que usted sepa que Ángel siempre fue mucho más que un galán, o un sex-symbol. Ya de joven adulto, todos creían que Ángel podía tener todo lo que quisiera, todos lo veían y consideraban alguien con fama, riqueza, mujeres, viajes, etc.  Esto hacia que algunos lo idolatren y otros lo detesten, pero nadie notaba que Ángel tenía sentimientos.

El muchacho en cuestión, poco a poco empozó a tener dificultades económicas. Se asesoró y asocio con la gente equivocada durante años y si bien no dejaba de ser quien era, bello e inteligente la desgracia lo perseguía. Acostumbrado a que las mujeres lo persigan le costaba adaptarse a que estas lo ignoren. Salió adelante gracias al amor de Naguetravet Zegechi , una ex novia mucho mayor que él, quien estaba viviendo en Europa y al enterarse de la situación de Ángel dejó todo y vino a ofrecer su amor. Así Ángel juntó fuerzas, hizo de su inteligencia su belleza y volvió al gimnasio, a tener buenos trabajos y a viajar por el mundo.  Naguetravet consideró que su aporte estaba terminado. Siempre va a ser recordada por Ángel, por sus amigos y familiares. Todos los que quieren a Ángel no olvidaran nunca a Naguetravet Zegechi.

Ángel volvió al barrio y todo parecía estabilizarse. Cacho un amigo de la secundaria empezó a tener una actitud amistosa con él, pero Ángel recordaba que ese compañero que se la pasaba más en el gimnasio y en los boliches que en la escuela, siempre lo celó y públicamente no había tenido ni la decencia de disimular su alegría cuando lo veía a Ángel en su mal momento.

Era pleno invierno cuando Ángel estaba en la barra del boliche contándole a la muchachada que su relación con la chicha que salía había concluido. Él ya tenía pasajes para 2 para ir a Paraguay y planificaba de allí ir directo a México.  En eso apareció Lucrecia, que acababa de terminar su maestría en derecho penal con 22 años. La muchacha entró y Ángel dijo: “que linda que es Lu”. Uno de los muchachos automáticamente se paró y fue hacia ella y le dijo “Angelito está atrás tuyo, con él te sacas la grande.” Ella se rio y sonrojó. Cacho fue hacia la chica, sus cadenas de oro lo musicalizaban y delante de todos y la invitó a comer a la parrilla de Robert.

Lucrecia, en una jugada más propia del ajedrez que de las pasiones, se acercó y le dijo a Ángel, que ella sabía muy bien quien era él, que ella no prometía amor, que pensaba dedicar los próximos años de su vida a desarrollarse profesionalmente. Nada de amor, ni de casamiento, ni de hijos, pero que tenía muchas ganas de conocer México.

Así arrancó la historia de la pareja perfecta, lindos, inteligentes, exitosos, las tapas de las revistas hablaban de ellos. Ya no eran la pareja del barrio, en el mundo hablaban de ellos. Ángel no ocultó nunca que gracias a Lu, había hecho el mejor viaje de su vida. Él volvió a sentirse como cuando era joven. Se sentía omnipotente y si bien sabía que otros trataban de cortejar a Lucrecia y le hacían propuestas hasta desde países asiáticos, ella seguía con él.

Lo que arrancó como una compañía para unos viajes se convirtió en una relación intensa de dos años. Pero tenemos que ser sinceros. Lucrecia había sido clara desde el primer día. Ángel siempre supo que en algún futuro todo podía concluir. Pero al estar con Lu, siempre dulce, atenta, cariñosa esa idea de un futuro aterrador se desvanecía.

Lucrecia se fue. Avisó una semana antes que estaba pensando en irse al extranjero y que Ángel no estaba en sus planes. Este le dijo que no le iba a rogar para que se quede, pero que estar juntos era lo mejor para los dos. Lu se fue ayer, Ángel está golpeado, dolido pero también agradecido. Tal vez desde que Naguetravet Zegechi volvió a su vida sumado a los 2 años con Lucrecia sean de las mejores épocas de su vida.

Ariel Chernizki
socio nº 2-016-771-2