Argentina - Perú ( un poco de historia )

Argentina- Perú. Un drama futbolero en tres actos

Que Brasil, que Uruguay, que Colombia luego del 5 a 0. El seleccionado argentino de fútbol ha sabido a lo largo de las décadas forjar intensas rivalidades. Sin embargo, hay un rival al que se ligan hechos importantes, vinculadas a desgracias o momentos de alegría en forma directa o indirecta.
Un ejemplo notable es Argentina – Perú del 21 de junio de 1978 cuando la albiceleste se impuso 6 a 0 cuando necesitaba una diferencia mínima de cuatro goles. Desde entonces ese resultado es puesto en duda, empañando el posterior logro de ese Mundial. Cosas varias se han dicho: que Argentina había arreglado al país incaico la venta de una cuantiosa cantidad de trigo, que el arquero Ramón Quiroga, rosarino nacionalizado peruano fue para atrás, etc. Sí existió la visita de Jorge Rafael Videla junto a Henry Kissinger al vestuario de la visita. Eso pudo tal vez haber amilanado al plantel peruano, que no obstante, y cuando el partido estaba 0 a 0 estrelló dos tiros en el poste. Luego vendría el vendaval de la mano de Kempes y compañía, similar aunque en mayor medida al que le propinara tres meses antes en Lima cuando Argentina al final del primer tiempo ganó 3 a 1 y a lo largo de todo el partido la cantidad de llegadas fue 15 a 3. De todos modos, la duda continuará hasta el fin de los tiempos.
Otros partidos de trascendencia fueron el 7 de julio de 1997 cuando el Mono Burgos atajó todo en el empate 0 a 0 entre ambos equipos en Lima, el del 22 de agosto de 1993 en Buenos Aires cuando el Mencho Medina Bello hizo un gol de taco en la victoria argentina 2 a 1 camino a Estados Unidos 1994, el empate 1 a 1 del 10 de septiembre de 2008, cuando Perú empata sobre el final luego que Sebastián Battaglia no pudiera detener la descomunal corrida de Juan Vargas quien le sirvió el gol a Johan Fano.
Pero hay tres episodios que se llevan toda la atención:

Primer acto

31 de agosto de 1969. La Selección Argentina se juega la clasificación al Mundial de México 1970. El rival: Perú, en la Bombonera.
Por entonces, la AFA, cuando no, era un caos. Solamente en ese año, hubo cuatro interventores: Armando Ramos Ruiz, Aldo Porri, Oscar Ferrari y Juan Martín Oneto Gaona, que se quedó hasta 1971, cuando fue reemplazado por Raúl D’Onofrio, padre del actual presidente de River. Los interventores habían sido designados a dedo por el presidente de facto Juan Carlos Onganía. El técnico era Adolfo Perdernera, pero en un año y medio también desfilaron José María Minella y Humberto Maschio en ese cargo.
El debut en esas eliminatorias fue el 27 de julio de 1969, en La Paz, ante Bolivia. El equipo albiceleste formó con Cejas, Suñé, Perfumo, Albrecht y Marzolini; Cocco, Ratín y Brindisi; Marcos, Daniel Onega y Tarabini. La altura y el bajo nivel futbolístico causaron la derrota del seleccionado argentino que perdió por 3-1.
Una semana después, en Lima, se produjeron dos cambios: Gallo reemplazó a Suñé, Basile a Albretcht, Rulli a Cocco, Pachamé a Ratín, Bernao a Marcos y Yazalde a Daniel Onega. Sin embargo, otra vez fallaron y perdieron 1-0, ante Perú. En medio de un panorama complicado, el 24 de agosto, Argentina le ganó a Bolivia por 1-0, pero volvió a jugar mal y sólo llegó al gol mediante un penal convertido por Albrecht. Esa tarde, en la Bombonera, jugaron Cejas; Suñé, Perfumo, Albrecht y Marzolini; Rulli, Pachamé y Daniel Onega; Bernao, Yazalde y Más. Como Perú había perdido en La Paz surgió un atisbo de esperanza. La victoria obligaría a un desempate entre los tres conjuntos, mientras que un empate o una derrota significarían la eliminación de México ’70.
Perú era dirigido por el brasileño Didí y tenía cracks que hicieron historia como Héctor Chumpitaz y Teófilo Cubillas.
Ese 31 de agosto, Argentina salió a llevarse por delante a los peruanos, pero pronto se diluyó su juego y fue controlado por el rival. Tras el descanso ingresó Toscano Rendo, muy pedido por los hinchas, en un intento por cambiar la historia. La Selección mejoró pero en su mejor momento, en un contragolpe peruano, Oswaldo “Cachito” Ramírez tocó por arriba de Cejas y anotó el primer gol del partido. Albrecht empató con un penal dudoso pero al rato Ramírez volvió a convertir en otra contra.


Oswaldo Ramírez puntea la pelota y supera el achique de Cejas, que alcanza a tocarla con la punta de sus dedos. La pelota entró luego de dar en el poste.

En medio de la ansiedad, Rendo encaró por la derecha y tras sacarse de encima la marca de varios defensores peruanos remató cruzado al segundo palo del arco defendido por Rubiños y estableció el 2-2 definitivo. No habría México ’70, encima torneo ganado por Brasil en forma majestuosa de la mano de Pelé, Gerson, Tostao, Jairzinho y Rivelino.
“Fue el gol más triste de mi vida. Ni lo festejé. Agarré la pelota rápido para sacar y hacer el tercero que no llegó. Nunca vi tanta amargura en un vestuario como después de ese partido. Varios compañeros lloraban y Pedernera fumaba en un rincón sin pronunciar palabra. Fue una gran decepción personal, porque además tenía 29 años y esa fue la última oportunidad que tuve para jugar un mundial, una lástima”, se lamentaba Rendo en el 2004 en una nota a Página 12.
El mismo Rendo, pero ahora en el libro Así jugamos de Diego Borinsky y Pablo Vignone añadió: “Me quedé solo a un costado, me metí en la ducha y cuando salí no había nadie, me vine caminando solo desde la Bombonera hasta mi casa de la calle Beazley, en Pompeya, pasé caminando por detrás de la cancha de Huracán. No estaban ni mis viejos ni mi hermano, me tiré en la cama, me comí una tableta de chocolate y me dormí”.


Pepe Santoro, arquero suplente de Cejas,
y Pachamé se retiran vencidos

SÍNTESIS
Fecha: 31 de agosto de 1969, Estadio de Boca Juniors, Buenos Aires
Argentina (2): Cejas; Gallo, Perfumo, Albrecht, Marzolini; Rulli, Brindisi, Pachamé, Marcos; Yazalde y Tarabini. DT: Adolfo Pedernera.
Perú (2): Rubiños; Campos, La Torre, Chumpitaz, Risco; Challe, Cruzado, Baylón, León; Cubillas y Ramírez. DT: Didí.
Goles: 64' Ramírez (P), 82' Albrecht (A), de penal, 84' Ramírez (P) y 90' Rendo (A).

Segundo acto

30 de junio de 1985. La Selección Argentina se juega la clasificación al Mundial de México 1986. El rival: Perú, en el Monumental. 

El nivel del equipo de Bilardo no era bueno, pese a contar con jugadores de la talla de Maradona, Burruchaga o Valdano. El debut fue el 26 de mayo con un ajustado triunfo 3 a 2 sobre Venezuela, en San Cristóbal con dos goles de Maradona y uno de Pasculli. Una semana después, se venció a Colombia 3 a 1 en Bogotá. Esta vez anotaron Pasculli (dos veces) y Burruchaga. Luego vendrían dos triunfos consecutivos en el Monumental: el 9 de junio sobre Venezuela por 3 a 0 (con goles de Russo, Clausen y Maradona) y el 16 de ese mismo mes, 1 a 0 sobre Colombia, gracias a Valdano.
Perú venía en alza. Tras tres partidos donde le ganó a Venezuela en Caracas, perdió con Colombia de visitante y empató 0-0 ante los cafeteros en Lima fue echado Moisés Barack de su puesto de entrenador. Asume Roberto Chale con resultados positivos: triunfo 4-1 a Venezuela en Lima y una increíble victoria el 23 de junio ante Argentina por 1-0 con gol de Juan Carlos Oblitas. Ese día Luis Reyna se convierte en leyenda al aplicarle una marca personal a Diego Maradona nunca antes vista, logrando anularlo.
Las cosas se complican para Bilardo y compañía. Ese 30 de junio Argentina necesita ganar o ganar. Si no vence juega repechaje contra Chile o Paraguay. Sí: repechaje. Contrariamente a lo que se dice, el no obtener una victoria no implicaba la eliminación automática. Pero bueno, con un punto alcanzaba.
Apenas al minuto de juego, Julián Camino (en su único partido en la selección) fue con los tapones de punta y se los dejó marcados en la rodilla izquierda a Franco Navarro, que por entonces era delantero de Independiente. Navarro quedó tendido en el piso y tuvo que ser sustituido por Julio César Uribe. Camino solo fue amonestado.


Navarro en la camilla

Tras este suceso, los dirigidos por Bilardo metieron a Perú en su arco. A los 12 minutos, Maradona se escapó por única vez en el partido y sacó un centro que Pedro Pablo Pasculli controló cerca del primer palo y la cruzó ante la salida de Acasuzo.
Sin embargo, Perú comenzó a dominar el terreno de juego con las combinaciones entre Cueto y Velásquez. Uribe se mostraba movedizo y dinámico. A los 23 minutos, Cueto consiguió una falta. Remató al segundo palo, donde se encontraba Uribe, que pivoteó hacia el medio donde esperaba Velásquez quien convirtió el 1 a 1. Luego, sobre los 39 minutos, Cueto se sacó a dos argentinos de encima para habilitar a Barbadillo, quien sobrepasó a Fillol y definió arriba al primer palo. Con el 1-2 a favor de la blanquirroja, se cerró el primer tiempo.
En el segundo, Argentina lo buscó con ganas, pero con poco fútbol. Un festival de centros a la olla, para ver si caía el gol. De todos modos, Perú tuvo un par de ocasiones para cerrar el partido, siempre de la mano de Julio Cesar Uribe.
A los 38 minutos del segundo tiempo un pelotazo largo enviado desde la izquierda, en tres cuartos de cancha, cruzó el área peruana y se detuvo en el pecho de Passarella quien bajó la pelota y lanzó un remate cruzado que rozó el arquero Eusebio Acasuzo y chocó en el palo. Ricardo Gareca la empujó en la línea cuando Javier Chirinos se disponía a despejarla.
La discusión se instaló porque se reclamó un empujón de Pasculli a Chirinos que el árbitro Arppi Filho nunca vio.

Passarella le pega al arco… …Gareca la empuja en la línea

Dijo Maradona: “Y al final, cuando faltaban diez, llegó aquella jugada de Passarella, el empujoncito de Gareca, ¡qué sé yo! Yo ni me di cuenta quién había hecho el gol, pero lo tenía cerca de Pedrito Pasculli y me abracé, me abrazaba con cualquiera… Pero fue de Gareca, fue del Flaco, sino la pelota se iba afuera, se iba afuera.” Luego del gol Perú atacó con Uribe, quien tuvo dos claras oportunidades de gol, la última en el minuto final cuando penetró en el área buscando el penal y logró disparar, ante lo cual Fillol reaccionó volando sobre derecha y atrapando la pelota. Así terminó el partido.

Argentina fue a México 86 y ganó ese Mundial, contrariamente a lo sucedido 16 años antes superando al mismo rival y en circunstancias similares. También fue el último momento de gloria de esa generación fútbol peruano, que justamente había saltado a la fama en La Bombonera.
Paradójicamente ni Passarella ni Gareca ni Fillol (estos últimos ni siquiera fueron convocados) jugaron un solo minuto en el mundial azteca.

SÍNTESIS
Fecha: 30 de junio de 1985, Estadio Monumental, Buenos Aires
Argentina (2): Ubaldo Fillol; Julián Camino, Daniel Pasarella, Enzo Trossero, Oscar Garré; Jorge Burruchaga, Juan Barbas, Ricardo Giusti; Pedro Pasculli, Diego Maradona, Jorge Valdano. DT: Carlos Bilardo
Perú (2): Eusebio Acasuzo; Leo Rojas, Rubén Díaz, Jorge Olaechea, Hugo Gastulo; César Cueto, Luis Reyna, José Velásquez, Gerónimo Barbadillo; Franco Navarro, Juan Carlos Oblitas. DT: Roberto Chale
Goles: 12' Pasculli (A), 23' Velázquez (P), 39' Barbadillo (P) y 83' Gareca (A).

Tercer acto
10 de octubre de 2009. La Selección Argentina se juega la clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010. El rival: Perú, en el Monumental.
Perú llega eliminado al duelo contra los albicelestes, dirigidos por Maradona, quienes tuvieron un camino plagado de contratiempos. Este camino incluyó terribles derrotas como el 6 a 1 propinado por Bolivia en La Paz o el 3 a 1 de Brasil en Rosario. La clasificación, ni siquiera el repechaje, son seguros.
Los primeros 45 minutos fueron claramente de Argentina. Durante el primer cuarto de hora, Argentina se metió en el área contraria continuamente, pero volvió a fallar en la definición.
Perú no llegó jamas al arco, pero se replegó bien. Los dos centrales sacaron todas las pelotas que se le vinieron encima y en los ataques argentinos también se metieron los dos "cincos" dentro del área, Rainer Torres y Josemir Ballón.
Aimar y Messi intentaron asociarse, pero sólo cumplieron su objetivo hasta la puerta del área grande y las dos llegadas más claras que tuvo el equipo durante los 45 minutos iniciales no vinieron por los dos gestores de juego sino a través de desbordes de Di María.
Los argentinos estaban nerviosos y excesivamente ansiosos, sabiendo lo que se jugaban.
Al comienzo del segundo tiempo, y a pedido del público, Maradona hizo entrar a Palermo. Pero el Monumental quedó en silencio cuando, tras un disparo de Juan Vargas que rechazó Sergio Romero, la pelota pegó en el travesaño y se fue al córner. Inmediatamente, a los dos minutos Aimar habilitó a Higuain, quien completamente libre sometió a Butrón con un tiro cruzado. Era el primer partido del delantero y lo hacía respondiendo con creces, luego de la polémica por su aparente nacionalidad francesa.
A partir de entonces Argentina resignó el campo y Perú volvió a arrimarse a su área, usando la banda izquierda con Vargas. Dos veces Johan Fano tuvo el empate a su disposición: en una ocasión se lució Romero y en la otra el delantero incaico se perdió un gol increible con el arco libre.
La presión peruana obligó a Maradona a hacer un cambio que dejó en claro los temores a un empate de la visita al incluir a Martín Demichelis, ubicándolo como lateral derecho y sacando a Higuain.
A los 45 del segundo tiempo, llegó el error de Mascherano. Con la cancha embarrada y la lluvia torrencial (que se inició minutos antes), quedó una pelota dividida en el costado derecho del área y contra la línea de fondo. El mediocampista, en lugar de despejarla, quiso sacar la pelota con un taco. Y dejó viva una jugada que agonizaba. Llegó el centro de Rámirez al centro del área y Rengifo, superando a Demichelis puso la cabeza para el 1-1.
La lluvia caía con dureza sobre el Monumental. La desazón invadía a todos los argentinos presentes en el estadio. Estaba en riesgo la clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010.
A falta de un minuto para que finalice el encuentro, y tras un buscapié de Federico Insúa, Martín Palermo, en aparente posición adelantada, capturó un rebote y, con la zurda empujó la pelota dentro del arco para poner el 2-1 a favor de Argentina.

Palermo festejando bajo la lluvia

Todo era locura. El Monumental ovacionando a un jugador de Boca. Maradona tirándose de palomita.
Sin embargo, en el saque nomás Vargas mete un zurdazo a la pelota desde el círculo central. Romero, con lo justo, la logró tocar para que, ayudado por el travesaño, el balón se fuera al córner. A la salida del córner, el árbitro Ortubé opta por la fácil y decreta el final del partido con Perú al ataque. Para colmo Prado no se percató del pitazo y Demichelis le aplica un codazo que tampoco vio el referee.
Fin del partido. Argentina espera con mejores expectativas el encuentro con Uruguay (el termina ganando 1 a 0 con gol de Bolatti) y va a Sudáfrica, donde quedará en cuartos de final tras caer 4 a 0 con Alemania.


De palomita a la victoria

SÍNTESIS
Fecha: 10 de octubre de 2009, Estadio Monumental, Buenos Aires
Argentina (2): Argentina: Sergio Romero; Jonás Gutierrez, Rolando Schiavi, Gabriel Heinze, Emiliano Insúa; Enzo Pérez, Javier Mascherano, Angel Di María; Pablo Aimar; Lionel Messi y Gonzalo Higuaín. DT: Diego Maradona
Perú (1): Leao Butrón; Walter Vilchez, Amilton Prado, Alberto Rodríguez, Carlos Augusto Zambrano; Nolberto Solano, Juan Manuel Vargas Risco, Reiner Torres, Josepmir Ballón; Luis Ramírez; Johan Javier Fano. DT: José Guillermo del Solar
Goles: 47’ Gonzalo Higuaín (A), 90’ Hernan Rengifo (P), 93’ Martín Palermo (A)

Tres hechos clave en el historial Argentina-Perú.
5 de octubre de 2017. Argentina marcha quinto en las Eliminatorias; Perú, cuarto. Estadio La Bombonera. Voces a favor y en contra. La chicana más veloz recuerda el empate de 1969 que sirvió de eliminación. Las voces a favor mencionan que pese a ese traspié en ese estadio Argentina jamás perdió y que la clasificación a Alemania (triunfo 3 a 1 sobre Paraguay) se firmó allí.

Todo preparado para el cuarto acto. Para bien o para mal.